Certificado de habitabilidad: qué es, cómo pedirlo y cuánto cuesta

Qué es el certificado de habitabilidad, cuándo lo necesitas, cómo solicitarlo y las diferencias según la comunidad autónoma.

Equipo Editorial
30 de marzo de 2026 6 min
A large, two-story house with a covered porch.

Hay un documento que aparece una y otra vez cuando compras, vendes o alquilas una vivienda, y que la mayoría de la gente no sabe muy bien qué es ni para qué sirve: el certificado de habitabilidad. También llamado cédula de habitabilidad en algunas comunidades autónomas, este papel acredita que una vivienda cumple las condiciones mínimas para ser habitada.

Lo complicado del asunto es que no funciona igual en toda España. Cada comunidad autónoma tiene su propia normativa, sus propios formularios y, en algunos casos, ni siquiera lo exige. Te explicamos todo lo que necesitas saber para pedirlo sin perder tiempo ni dinero.

Qué es exactamente el certificado de habitabilidad

El certificado o cédula de habitabilidad es un documento administrativo que acredita que una vivienda reúne las condiciones mínimas de habitabilidad: superficie útil, ventilación, iluminación, instalaciones de agua, electricidad y saneamiento, accesibilidad y seguridad estructural.

No es lo mismo que la licencia de primera ocupación (que se tramita al terminar una obra nueva) ni que el certificado energético (que mide la eficiencia energética). Son tres documentos distintos que a menudo se confunden.

En la práctica, el certificado de habitabilidad lo emite la administración autonómica o local a partir de un informe técnico elaborado por un arquitecto o arquitecto técnico. El profesional visita la vivienda, comprueba que cumple los requisitos y firma el informe. Después, tú presentas ese informe ante la administración competente para obtener la cédula.

¿Cuándo lo necesitas?

No siempre necesitas este documento. Depende de la comunidad autónoma donde esté la vivienda y de lo que vayas a hacer con ella. Pero hay situaciones donde es prácticamente imprescindible:

Para vender una vivienda: en comunidades como Cataluña, Navarra, Cantabria o La Rioja, la cédula de habitabilidad es obligatoria para formalizar la compraventa. Sin ella, el notario puede negarse a firmar la escritura.

Para alquilar: en las mismas comunidades donde es obligatoria para la venta, también lo es para el alquiler. El arrendador debe entregar una vivienda habitable y poder acreditarlo.

Para dar de alta suministros: muchas compañías de luz, agua y gas exigen la cédula de habitabilidad vigente para dar de alta un contrato. Esto ocurre sobre todo en Cataluña, donde es un requisito sistemático.

Para solicitar una hipoteca: algunos bancos piden el certificado como parte de la documentación de tasación de la vivienda.

Ten en cuenta: en comunidades como Madrid, Andalucía o la Comunidad Valenciana, el certificado de habitabilidad como tal no existe o ha sido sustituido por la licencia de primera ocupación o por otros documentos equivalentes. Si tu vivienda está en una de estas comunidades, lo que necesitas puede ser distinto. Más abajo te lo detallamos.

Diferencias por comunidad autónoma

Aquí es donde la cosa se complica. España tiene 17 formas de gestionar la habitabilidad de las viviendas, y las diferencias son significativas.

Comunidad autónoma¿Exige cédula de habitabilidad?Documento equivalente
CataluñaSí, obligatoriaCédula de habitabilidad
NavarraSí, obligatoriaCédula de habitabilidad
CantabriaCédula de habitabilidad
La RiojaCédula de habitabilidad
AsturiasCédula de habitabilidad
País VascoSí, en la mayoría de municipiosCédula de habitabilidad

En Madrid no se exige como tal. Lo que existe es la licencia de primera ocupación para obra nueva, y para viviendas antiguas se considera que el hecho de estar inscrita en el Registro de la Propiedad y tener licencia de construcción es suficiente.

En Andalucía, la Licencia de Ocupación sustituye a la cédula de habitabilidad. Se obtiene una vez finalizada la construcción y no caduca, aunque puede requerirse una renovación si se hacen reformas importantes.

En la Comunidad Valenciana, la situación es similar: no hay cédula de habitabilidad, pero sí licencia de segunda ocupación para viviendas de más de cierta antigüedad.

Dicho esto, aunque tu comunidad no exija formalmente la cédula, tener un informe que acredite la habitabilidad de la vivienda siempre es una buena idea, especialmente si vas a venderla o alquilarla.

Cómo solicitar el certificado paso a paso

El procedimiento varía según la comunidad, pero los pasos generales son estos:

Paso 1: Contrata a un técnico. Necesitas un arquitecto, arquitecto técnico o ingeniero de edificación que inspeccione la vivienda y redacte el informe de habitabilidad. Puedes buscar profesionales colegiados a través del colegio de arquitectos de tu provincia.

Paso 2: Inspección de la vivienda. El técnico visitará la vivienda y comprobará que cumple la normativa vigente: superficie mínima de las estancias, altura libre, ventilación, instalación eléctrica, fontanería, evacuación de aguas y acceso. La visita suele durar entre 30 minutos y una hora.

Paso 3: Obtención del informe técnico. El profesional redacta el informe y lo visa a través de su colegio profesional. Este visado es obligatorio en la mayoría de comunidades.

Paso 4: Presentación ante la administración. Con el informe visado, debes presentar la solicitud de cédula de habitabilidad en el ayuntamiento o en la consejería de vivienda de tu comunidad autónoma. En muchas comunidades ya se puede hacer online con certificado digital.

Paso 5: Obtención de la cédula. La administración revisa la documentación y, si todo está correcto, emite la cédula. El plazo varía: en Cataluña puede tardar entre 1 y 3 meses; en otras comunidades, menos.

Cuánto cuesta y cuánto dura

El coste tiene dos componentes: los honorarios del técnico y las tasas administrativas.

Los honorarios del técnico oscilan entre 80 y 200 euros, dependiendo de la zona, el tamaño de la vivienda y la complejidad de la inspección. En grandes ciudades como Barcelona o Bilbao, es habitual pagar entre 120 y 180 euros. En municipios más pequeños, puede salir más barato.

Las tasas administrativas dependen de la comunidad autónoma. En Cataluña, la tasa para la cédula de habitabilidad ronda los 20-45 euros. En Navarra es algo inferior. Hay comunidades donde la tramitación es gratuita.

En total, calcula entre 100 y 250 euros para todo el proceso.

En cuanto a la validez, la cédula de habitabilidad suele tener una duración de 15 años para viviendas de segunda ocupación y de 25 años para obra nueva, aunque esto también varía según la comunidad autónoma. En Cataluña, por ejemplo, la vigencia es de 15 años en todos los casos desde la última reforma normativa.

Ojo que si haces una reforma importante en la vivienda (cambio de distribución, ampliación, modificación de instalaciones), puede que necesites renovar la cédula aunque no haya caducado.

Qué pasa si la vivienda no cumple los requisitos

Si el técnico detecta que la vivienda no cumple alguno de los requisitos mínimos —falta de ventilación en alguna estancia, instalación eléctrica no adecuada, humedades estructurales—, no podrá emitir un informe favorable.

En ese caso tienes dos opciones: realizar las reformas necesarias para que la vivienda cumpla la normativa, o renunciar a obtener la cédula (lo cual puede impedirte vender, alquilar o dar de alta suministros, según tu comunidad).

Nuestra opinión: si estás comprando una vivienda y el vendedor no tiene cédula de habitabilidad, investiga por qué. A veces es simple dejadez, pero otras veces esconde problemas reales de habitabilidad que luego te tocará asumir a ti.

Preguntas frecuentes

¿Es lo mismo el certificado de habitabilidad que la licencia de primera ocupación?

No. La licencia de primera ocupación se concede una sola vez cuando se termina una obra nueva y la concede el ayuntamiento. El certificado de habitabilidad es un documento renovable que acredita que la vivienda sigue siendo habitable. Pueden coexistir o, en algunas comunidades, la licencia de primera ocupación sustituye a la cédula.

¿Puedo vender una vivienda sin cédula de habitabilidad?

Depende de la comunidad autónoma. En Cataluña y Navarra es obligatoria para la compraventa. En Madrid o Andalucía no se exige como tal. Dicho esto, muchos compradores la solicitan como garantía, y algunos notarios pueden poner objeciones si no la tienes.

¿Quién paga la cédula de habitabilidad en un alquiler?

El coste es responsabilidad del propietario, ya que es él quien debe garantizar que la vivienda cumple las condiciones de habitabilidad. No puede repercutir este gasto al inquilino.

¿Qué superficie mínima necesita una vivienda para ser habitable?

La normativa varía por comunidad, pero como referencia general, una vivienda debe tener al menos 36-40 m² útiles, con una estancia principal de mínimo 10-12 m², cocina equipada, baño completo y ventilación natural en las estancias vivideras. Estos mínimos han ido subiendo con las sucesivas actualizaciones normativas.

¿Puedo tramitar la cédula de habitabilidad yo mismo sin técnico?

No. El informe técnico que avala las condiciones de la vivienda debe estar firmado por un profesional competente (arquitecto o arquitecto técnico) y visado por su colegio profesional. Lo que sí puedes hacer tú directamente es la presentación de la solicitud ante la administración una vez tengas el informe.

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